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DIMENSIÓN GLOBAL Y LOCAL DEL MLNV (1967-2015) (3)

El último proceso (2000-2016)

La estrategia de la guerra popular exige una reacción por parte del estado en contra de la población o/y sus agentes y una polarización de extremos entre los cuales sólo exista la confrontación. La estrategia de la socialización del sufrimiento fue un intento de crear en Euskadi dos comunidades políticas enfrentadas, como ha ocurrido en el caso irlandés, de tal manera que el movimiento revolucionario pudiera encabezar la lucha de una de ellas en contra de la otra y en contra del estado. Ese intento fracasó, pero estuvo muy cerca de conseguir su objetivo, pues el nacionalismo del PNV fue atacado por el estado que quiso plantear una identificación entre el nacionalismo y ETA.

Hay que señalar que el MLNV no se define como nacionalista desde, al menos, 1979, ya que, como dice un teórico de la izquierda revolucionaria vasca, “no está de más recordar que el MVLN, es así como se autodenomina el nacionalismo vasco de nuevo cuño, prefiere el término abertzale o abertzalismo en sustitución del término nacionalismo, dado que este último desde finales del siglo XIX llegó a entenderse como doctrina que considera la nación el hecho fundamental y la finalidad suprema 1”. La nación que defiende y trata de construir el MLNV responde a una perspectiva revolucionaria y de clase simbolizada en el concepto del Pueblo Trabajador Vasco que es análogo al concepto marxista de “clase para sí” aplicado al marco del País Vasco.

Sin embargo, la izquierda revolucionaria vasca consiguió una interlocución con los socialistas vascos que le llevó a un nuevo proceso de paz y de negociación con el Estado, esta vez presidido por los socialistas, en 2006. Pese a tener en la mano la posibilidad de acordar, con los socialistas y los nacionalistas, un proceso constituyente, donde se incluían Euskadi y Navarra, y la liberación gradual de los presos, los representantes políticos de la izquierda revolucionario hicieron una contrapropuesta que frustró el acuerdo, seguramente por no contar con una mayoría suficiente con las condiciones que querían de liderazgo e iniciativa. ETA volvería a las armas en 2007, pero su capacidad logística había menguado. En 2009, el Tribunal de Estrasburgo confirmó la ilegalización de los organismos políticos del MLNV que el Gobierno Español había promovido desde principios del 2000. La hostilidad popular contra la lucha armada por parte del pueblo vasco era notoria, tanto dentro como fuera de las filas de la izquierda revolucionaria 2. Estos dos factores fueron determinantes, pues, como dice Lenin, la lucha revolucionaria debe de ser una combinación de la lucha legal; y la clandestina; y, sin pueblo, no hay Guerra Popular posible. Conservando una reserva de interlocución con los socialistas españoles todavía en el poder, mediante el anuncio del cese definitivo de las armas de ETA, la izquierda revolucionaria consiguió la legalización de su coalición electoral Bildu y su partido dirigente, Sortu. Con el aval de un proceso de paz, las elecciones del 2011 fueron un gran éxito, pero no consiguieron el objetivo del sorpasso al PNV, al contrario del Sin Feinn, que había logrado vencer electoralmente al SDLP desde el 2003.

El ascenso al poder y la permanencia en el mismo de Hugo Chavez, la creación en Latinoamérica de un eje bolivariano, bajo la bandera del socialismo del siglo XXI, supuso una referencia internacional a la que la izquierda revolucionaria vasca formalmente se unió, pues de antemano ya tenía relaciones con diversos países de ese eje, sobre todo con Cuba y con Venezuela. La conversión de los movimientos de liberación nacional del Foro de Sao Paulo en movimientos y partidos legales que, en algunos casos, consiguieron el poder por la vía electoral, mostró un camino que el MLNV quiso también transitar 3.

La casi media década de acción político-militar del MLNV es un ejemplo de persistencia y fidelidad a unos orígenes a través de épocas muy diversas. Como reza la reciente Ponencia Abian, elaborada por Sortu, el partido dirigente, sigue fiel a la identidad entre independencia y socialismo, a la que le añade la lucha feminista 4 . Reafirma el viejo concepto maoísta diciendo que “consideramos que la lucha de clases, es decir, la lucha de la clase trabajadora vasca contra la explotación capitalista, en Euskal Herria toma forma de liberación nacional”. Sortu está planteando que independentismo y nacionalismo no son análogos y que se adhiere a la interpretación de la independencia como camino hacia el socialismo, frente a otra clase de independencia de tipo nacionalista.

Por otro lado, la situación política española y catalana ha hecho surgir dos fuerzas, Podemos y las CUP, que convergen en la interpretación del MLNV respecto a la transición. Los tres movimientos coinciden en la necesidad de una “ruptura democrática” o, lo que es análogo, un nuevo “proceso constituyente 5” que abarque todo el estado español. El partido de ámbito español Podemos, en su propuesta de 20 puntos al Partido Socialista Obrero Español para formar gobierno conjunto, incluía “la aceptación del derecho a decidir en aquellas naciones que lo hayan planteado con especial intensidad”, como una de las condiciones para ello 6. Estas tres fuerzas convergen en las insuficiencias de la transición democrática española y la necesidad de avanzar en una serie de reivindicaciones democráticas que exigirán una ruptura, si bien con diferentes grados de exigencia de sus respectivos programas mínimos que hay que entenderlas por las peculiaridades de tres contextos diferentes. Pues la CUP trata de impulsar un proceso independentista en Cataluña, la izquierda revolucionaria vasca, trata de crearlo para el País Vasco y Podemos trata de dar el cambio desde el ámbito general del Estado, incluyendo, en el mismo, la cláusula del “derecho a decidir” de las nacionalidades. De esta manera, la izquierda revolucionaria vasca, tras una larga marcha casi en solitario, se encuentra, en el camino, a nuevos aliados revolucionarios en la lucha por derribar al neoliberalismo en el marco del Estado español, en los términos de leninistas de incidencia en los deficits del sistema democrático español.

El MLNV constituye un notable modelo de apropiación revolucionaria de la cuestión nacional en un determinado marco de lucha. Si en el caso de Escocia respecto a Gran Bretaña, el proceso en pro de la independencia nacional se produjo por un acuerdo de Estado de las fuerzas políticas escocesas y británicas, el MLNV intenta impulsar un proceso de independencia en Euskadi y España con el objetivo de la confrontación con el Estado, en conexión con la lucha global del trabajo contra el capital que Sortu formula como la lucha entre las fuerzas de la vida y el Capital 7 . La diferencia entre el independentismo escocés, legal, pactista y que no pone en duda el orden sociopolítico, y el independentismo de la izquierda revolucionaria vasca, para el cual la condición de la independencia es garantía de ruptura respecto a ese orden, no podía ser mayor. Eso significa, además, que la lucha se da dentro del propio territorio vasco, entre el proyecto pactista y legalista del PNV y el rupturista revolucionario del MLNV. Por ello, la izquierda revolucionaria vasca rechaza todo el entramado institucional creado por el Estatuto de Gernika de 1979. Su lucha también es contraria a este marco. Este factor de diferencia cualitativa entre proyectos que apelan a la cuestión nacional es algo a tener en cuenta para poder entender la persistencia de la acción revolucionaria político-militar del MLNV y su voluntad actual de seguir la lucha por otros medios.

Conclusión

Haciendo un balance de la Guerra Fría, Alain Badiou dijo que la victoria de lo que el llama “el reino sin división de la vacía universalidad del capital” no tuvo otro real enemigo que “otro proyecto universal, aunque incluso desviado y sangriento 8” como fue el de Lenin y Mao. En fidelidad a este proyecto, Badiou quiso repensar el capitalismo post-moderno viendo por un lado una “contínua expansión del automatismo del capital 9 ” y por otro, “un proceso de fragmentación de identidades” sociales, culturales y de las minorías nacionales 10. Para Badiou, el binomio del capital y las identidades fragmentadas compone “un todo articulado”. De tal manera que la única forma por la cual una “identidad” podría tener un valor real es en conexión con “los procesos de verdad 11” que es la forma con la que Badiou quiere nombrar filosóficamente los procesos revolucionarios. En este sentido, el teórico marxista Slovaj Zizek recientemente declaró a una revista vasca que, “aquellos que erosionan la soberanía absoluta de la nación-estado son aliados del universalismo. Lo que quiere decir, que vosotros sois más universales en la medida en la que lucháis contra la nación-estado española 12”. Por supuesto, Zizek está hablando del “universalismo” del sueño de una revolución global, el último horizonte de la gran confrontación de clases mundial representada en el Manifiesto. La continuada y muy radical negación de la nación-estado española es la aportación particular del MLNV a este sueño universal.

La dimensión universal de la lucha del MLNV, su nacimiento en una coyuntura específica de la historia mundial y su fidelidad a este trayecto, es ignorada o subestimada por parte de algunos historiadores y especialistas del tema. Florencio Domínguez, Diego Muro y Gaizka Fernández utilizan el término de “nacionalismo radical” para nombrar este fenómeno, enlazándolo con Sabino Arana y las fracciones más extremas del nacionalismo histórico. Diego Muro, por ejemplo, afirma que la violencia de ETA pretendía hacer retornar al País Vasco a una supuesta Edad de Oro basada en “un pasado idealizado (…) donde los vascos eran políticamente independientes y vivían armoniosamente 13” .

Es verdad que ETA ha apelado a la historia vasca y a diversos de sus episodios. Pero ETA plantea claramente una ruptura con el pasado. El pueblo vasco, que hasta la aparición de ETA era la que Engels denominaba un “pueblo sin historia”, a partir de ese momento, gracias al surgimiento del MLNV (definido como el “Evento” por parte del colectivo J. Agirre) pasaría a formar parte de la historia, cuya máxima expresión (desde las bases ideológicas del MLNV) es la revolución y la lucha revolucionaria. Florencio Domínguez dice que los miembros de ETA interpretaban las guerras carlistas “como guerras de liberación nacional 14 ”. Sin embargo, en un texto temprano de ETA, dice sobre este tema:

Pensamos que es necesario un análisis materialista correcto de las insurrecciones populares vascas dirigidas por los carlistas del siglo pasado. Análisis que ya fue correctamente realizado por ETA hace muchos años: “Las masas campesinas, pequeño burguesas y preproletarias veían los Fueros de la clase dominante como cosa suya y podían sentir el liberalismo español como una efectiva invasión extranjera y a los liberales bilbainos y donostiarras como traidores, como beltzak… El contenido real de aquella lucha, lejos de ser la conservación de la independencia nacional vasca, estaba condenada a ser el de un fuerismo pro-feudal, inseparablemente unido al destino del representante mas reaccionario de la extranjera corona española… Mientras que la lucha de los patriotas vascos actuales es una lucha revolucionaria, la de los combatientes carlistas era contrarrevolucionaria con todas sus consecuencias 15.

Entonces ¿Cómo es posible que el MLNV haga uso de la historia vasca e incluso denomine como “gudaris” a los militantes de ETA, usando la misma palabra con la que se definieron los soldados vascos nacionalistas al servicio de José Antonio Agirre en la guerra civil de 1936? En este caso, romper con el pasado significa también apropiarse de las fuerzas del pasado para transformarlas en beneficio propio. El ex militante de ETA Kepa Aulestia decía así que “fue la generación que no conoció la guerra la que engañó a sus mayores 16”. Y reitera: “Si, fuimos nosotros quienes les engañamos, les convencimos de que los gudaris de hoy eran la reencarnación de los gudaris de ayer 17”. La necesidad de engrosar las filas del MLNV con nacionalistas vascos llevó a este tipo de engaño.

Este engaño esconde una lógica que representa toda una perspectiva. Gaizka Fernández señala que “tanto el tercermundismo” originario de ETA como el “lenguaje marxista (…) sirvió para modernizar superficialmente el relato aranista 18”. Sin embargo, en los recientes cuadernos de formación de la organización juvenil del MLNV, Ernai, se afirma: “el proletariado ha creado un método nuevo (…) el materialismo dialéctico (…) El materialismo dialéctico son una gafas. La manera de ponerte esas gafas es la de utilizar las premisas del materialismo dialéctico para acercarte a cualquier tema 19”. El lenguaje marxista (basado en el materialismo dialéctico que como dijo Lenin “es el alma del marxismo 20 ”) no representa un aspecto superficial sino medular del MLNV. Supone una estructura de pensamiento que imbuye toda su visión del mundo así como su práctica 21 .

La concepción del País Vasco y de lo vasco derivada de ETA y su movimiento constituyó una ruptura con el pasado, lejano o cercano, a la búsqueda de algo radicalmente nuevo, unido con otras fuerzas de otros países. Al contrario de lo que dicen los especialistas citados, frente al mito de los antepasados, ETA propone el mito de la revolución. Por ello, el filósofo Markos Zapiain podía decir, reflejando esta perspectiva:

Los “jóvenes locos” de ETA rompieron también filosóficamente (…) con los jelkides, con los carlistas y los liberales: los denunciaban como esencialistas (…) Desde entonces la cuestión no reside en la recuperación de la entrañable Euskal Herria que nos robaron antaño, sino crear de forma interminable una nueva Euskal Herria; desde entonces será el futuro la referencia temporal máxima, no el pasado; y el enemigo será el partidario fanático de lo vigente 22.

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  1. Jokin Apalategi: Sociología de una nación en movimiento, Instituto sobre nacionalismos comparados, 1993, San Sebastián, p. 175.
  2. Como dice el periodista vasco Imanol Murua, los líderes del MLNV, “ya sabían que para la mayoría de la base social de la izquierda abertzale, la lucha armada de ETA estaba fuera de tiempo y de lugar, porque había perdido el apoyo de una parte de la sociedad y porque el rechazo de otra gran parte era cada vez más duro y explícito”. Berria, 4-12-2015, Entrevista a Imanol Murua.
  3. Azcona, Re, op., cit., p. 89. “La analista de la Universidad Central de Venezuela, Elsa Cardoso, define la internacional bolivariana como una redición de foro de Sao Paolo, inaugurado por Fidel Castro en 1990 (…) y que agrupó a numerosas guerrillas latinoamericanas y movimientos de izquierda”. Los autores hacen una descripción pormenorizada de las relaciones de solidaridad de los bolivarianos respecto al MLNV (89-90).
  4. “Queremos realizar un pequeño análisis del porqué optamos por conquistar la Independencia y el Socialismo feminista. El nuestro es un planteamiento alejado de cualquier interpretación nacionalista. Lo decimos alto y claro. Somos independentistas porqué creemos que solo a través de la independencia podremos avanzar en el camino para la liberación de Euskal Herria, ya que la Independencia es el proceso por el cual lograremos construir un escenario más favorable donde librar la lucha de clases”. (Sortu, Abian – Clarificando el proceso revolucionario vasco -parte I-, 27-2-2016).
  5. La Vanguardia, 25-1-2016, “La CUP evangelizará en Madrid sobre el proceso constituyente”. En este sentido, la CUP coincide con Podemos y con el MLNV en cuanto a la ruptura con “el régimen del 78”, es decir, con el régimen creado por el pacto constitucional y estatutario de 1978. Podemos, al no detectar suficiente apoyo popular para ese proceso, ha reformulado esa idea proponiendo una modificación de cinco puntos de la constitución española (El Periódico, 20-11-2015, “Podemos renuncia al proceso constituyente para pactar la reforma de la Carta Magna”). Según la crónica del periódico, el líder de Podemos, Pablo Iglesias declaró que “ha llegado el momento de que España haga los avances constitucionales”, ha dicho, que no se pudieron conseguir hace cuarenta años en las negociaciones de los partidos con “cuadros de la dictadura”.
  6. Podemos, “20 PROPUESTAS para desbloquear la situación política y posibilitar un Gobierno de cambio”, 7-4-2026, p. 14.
  7. Sortu, Documento de debate Abian. Del artículo de Imanol Arrizabalaga, “ABIAN (4): ¿Quiénes son nuestros enemigos y quiénes nuestros amigos?”, 2-5-2016, https://aberriberri.com/2016/05/02/abian-4-quienes-son-nuestros-enemigos-y-quienes-nuestros-amigos/ .
  8. Badiou, San Pablo. La fundación de la universalidad, Antrophos, 1999, Barcelona, p. 7-8.
  9. Ibid, p. 10.
  10. Ibid, p. 11.
  11. Ibid, p. 12.
  12. Zizek, entrevista Argia, junio 27, 210, nº 2236, “The strength of universality is yours, of the Basques, not of the Spanish State”.
  13. “Basque radical nationalist discourse first presents an idealised past or Golden Age where Basques were politically independent and lived harmoniously. Secondly, Basque radical nationalists define a myth of decline, starting in the Carlist Wars in the 19th century and continuing to the present day (…) Thirdly, after the two aforementioned myths, comes the myth of regeneration or salvation. According to nationalists, the nation can only be free and pure when it returns to the original Golden Age”. (Diego Muro, Ethnicity and Violence: The Case of Radical Basque Nationalism, 2004, The London School of Economics and Political Science University of London, p. 22).
  14. Gaizka Fernández Soldevila, La voluntad del gudari. Génesis y metástasis de la violencia de ETA, Tecnos, 2016, Madrid, p. 16.
  15. K. de Zunbeltz, “Hacia una estrategia revolucionaria vasca”, Iraultza, nº1, Bruselas, p. 60 y 65
  16. epa Aulestia, HB, Crónica de un delirio, Temas de Hoy, 1998, Madrid p. 24-5.
  17. Aulestia, Días de viento sur, la violencia en Euskadi, Antártida, 1993, Barcelona, p. 235.
  18. Fernández Soldevila, op., cit., p. 40.
  19. Ernai, Pentsamendu kritikoruntz. 01 Formakuntzako lehen blokea, Otoño 2013, p. 93. http://ernaigazte.cc/eu/dokumentuak/ pentsamendu-kritikoa
  20. M. Rosental y P. Iudin, Diccionario filosófico marxista, Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo, 1946, p. 219: “Lenin y Stalin llaman a la dialéctica y al método dialéctico, el alma del marxismo. Toda la actividad teórica de Lenin y Stalin constituye la ulterior elaboración y concreción del método dialéctico de Marx y Engels”.
  21. Será el Secretario General de la Presidencia del Gobierno Vasco presidido por José Antonio Agirre en 1936, Antón de Irala, el que, en sus numerosas obras señalaría el primado del materialismo dialéctico en la perspectiva del MLNV.
  22. Markos Zapiain, Zenbait terrorista, Txalaparta, 2003, Tafalla, p. 14 y 15.

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